Algunos hombres se han topado con indeseables especímenes del sexo femenino que “parecen van a caer” o “como que sí, como que no”.
Para ser directo, son aquellas desalmadas (porque lo son) expertas en hacerlos volar con palabras dulces, de pronto un besito o una caricia muy tiernos, pero cuando les refieren “aquello”, sutil o directamente, se quedan silbando a los pájaros las muy desgraciadas.
Entretetenete.com queriendo salvaguardar la honra de muchos, ha elaborado este pequeño cuestionario para que los interesados identifiquen si esa mujer a que tanto le “trabajan” no es una de ellas. Recuerden: a veces a falta de pan, buena es…
*Tienes EL plan. Entusiasmadísimo la llamas y se lo propones. La hembrita…
a. Dice que qué rico (con ganas) y entonces te pregunta cuándo la recoges o en dónde se ven
b. Lo primero que recibes como respuesta es un Hmm (harto por cierto), para después escuchar un: “déjame lo pienso y luego te llamo”
c. “Ah, bacano, ¿en qué me recoges?”, te contesta como si no le importara quién eres tú, pero te acepta la invitación (y cuelga el teléfono de inmediato).
*La visitas para darle un detalle por su cumpleaños. Su actitud se puede resumir con la siguiente frase:
a. “¡Ay, tan divino! Eres el primero que me regala algo” (con beso y abrazo larguitos de por medio y de paso una invitación a que la acompañes un rato)
b. “¡Ay, gracias! Muy querido” (te da un beso que sientes por cumplir y de una te va agitando una mano en señal de despedida)
c. “Ay, chévere, chévere… ve, ¿y qué más?” (se quedan hablando un momento de pendejadas y luego deciden que es mejor cortar de una)
*Ella te pide un favor, cualquiera que sea. La forma de solicitártelo es:
a. “Por favor cariño, necesito tal cosa. Yo te pago (o te colaboro con x o y vaina) si es necesario. ¿Puedes?” (Sí inmediato)
b. “Venga, ¿usted será que sabe de esto?” (se parece a tu jefe echándote la culpa de algo y le ayudas pero…)
c. “Ay por fa, ayúdeme, no sea malo, ¿sí?” (por lo general accedes a colaborarle, pero es algo que ella pudo haber hecho sola)
*Cuando se encuentran en un sitio (estén o no ella y tú acompañados), pasa lo siguiente:
a. Se te acerca, te saluda con efusividad (puede exagerar un poco), te da un buen pico y un gran abrazo.
b. No importa a qué distancia estés tú de ella. Te sonríe por inercia y mueve la mano como si estuviera tecleando.
c. Te saluda como si te estuviera mostrando el pasaporte y sonríe melancólicamente sin abrir la boca.
*Están solos y como que metidos en el terreno del “affair”. ¿Qué sucede?
a. Los dos comparten miradas insinuantes, se dicen cositas al oído dependiendo de cómo va la trama y la cosa se “calienta un toque”, pero ella para con ternura y dice que se den un tiempo (genial)
b. Los dos comparten miradas insinuantes, se dicen cositas al oído dependiendo de cómo va la trama y la cosa se “calienta un toque”, pero te corta abruptamente con cualquier estupidez (“¡Ay, tengo una cita! Yo te llamo, ¿listo?”)
c. Los dos comparten miradas insinuantes, se dicen cositas al oído dependiendo de cómo va la trama y la cosa se “calienta un toque”, pero luego te viene con que: “¡Ay no, estoy aburrida! Veamos televisión…”
Mayoría de a. Lo que tienes a tu lado es lo que se dice con justa razón un amor. Esta chica te tiene en cuenta, sabe cómo comportarse contigo y por eso para ella son importantes los momentos en que están juntos. ¡Buena, hermano!
Mayoría de b. ¿Se acuerdan de su querida mamá cuando les decía: “Mijo, esa niña no le conviene? ¡Pues háganle caso! Porque esta que te está tocando es una superhípermegatriplemáximagranrequetecontra hija de… Esta si te hace un omelé.
Mayoría de c. ¡Celio!... ¿Queeeeeeeeém? ¡No! Qué pereza de vieja, pero no se puede descartar porque si con paciencia la sacas del sueño, ¿quién sabe?, luego te puede poner a dormir, tú entiendes. Toda una “Aprendiz” con Martha Stewart a bordo.