De New York se ha dicho mucho, desde Frank Sinatra hasta yo, hemos consignado nuestras impresiones acerca de la mágica gran manzana.
Tan excéntrica, lujosa y espectacular y al mismo tiempo tan agresiva, misteriosa y enigmática se dice es una de las ciudades más costosas del mundo. No puede ser gratis tal cosmopolitización, confluyen en ella representantes de todas las culturas y países del mundo y conocerla es como probar un exótico cóctel de múltiples orígenes.
Se puede conocer de muchas formas, pero en ciudades donde la ostentación se magnifica, mi escasez económica se hace más y más evidente. Por ello traigo para ustedes una extensa guía que he denominado I Love New York, donde podrán conocer esta magnífica metrópolis de una manera práctica y sobre todo lo más barato posible.
Empecemos por lo básico. El alojamiento más económico es quedarse donde un familiar, amigo, tío, suegro o ex suegro que habite en cualquiera de los condados que la componen, lo más seguro es que nos quedaremos en Queens que es donde habita gran parte de la colonia hispana y colombiana. De hoteles no hablo, pueden empezar desde los 80 dólares la noche hasta lo que se quiera. Los hostales van desde 25 dólares la noche en cuarto compartido, en caso de querer consultar un hostal en esta ciudad les aconsejo entrar aquí.
Después de solucionar el alojamiento, debemos pensar en el transporte dentro de la ciudad. New York posee una de las mejores redes de transporte público urbano que conozco. El MTA es el organismo gubernamental local que se encarga de administrar todo lo relacionado con transporte urbano y ello incluye el afamado Subway, los buses en cada uno de los condados (Manhattan, Queens, Brooklyn, Staten Island y el Bronx). Dependiendo del tiempo que uno vaya a estar en la ciudad, aconsejo comprar una tarjeta ilimitada de transporte (Unlimited Ride Metro Card) que nos va a dar la oportunidad de montar en toda la red de transporte público ilimitadamente dándonos la oportunidad de perdernos y volvernos a encontrar sin que nos cueste más. El costo de dicha tarjeta por un día es de US $7, por una semana es de US $ 24 y por un mes US $ 76. Significa un gran ahorro pues moverse en taxi nos puede salir literalmente en un ojo de la cara.
Luego de tener el alojamiento y el transporte asegurados, debemos hablar de donde comer. Existen miles de sitios donde desayunar, almorzar, cenar o simplemente comer algo que “embolate” el hambre. Yo, tal como lo he dicho en entregas pasadas, soy el aficionado numero 1 de comer en cadenas de comida rápida especialmente por cuestión de costos. El costo de un almuerzo en una cadena de estas puede estar alrededor de US $7 inclusive en Manhattan que es el distrito más costoso de todos. Igual por US $1 se puede disfrutar de un hot dog al estilo New Yorkino en cualquiera de los puestos que abundan alrededor de los rascacielos. El precio de una lata de Coca – Cola oscila entre US $0,75 y $1,5 dependiendo del lugar donde se compre que por lo regular será una tienda atendida por un hindú malgeniado.
En el tema gastronómico es indiscutible la riqueza de esta ciudad debido a que en ella confluyen, tal como lo dije, culturas de todo el mundo, por ello es fácil probar autentica comida de donde usted desee siendo famosos los restaurantes chinos y coreanos por su abundancia y bajo costo pero a los cuales yo he decidido renunciar desde hace mucho tiempo por los tantos rumores que se oyen día a día en cualquier parte del mundo, inclusive en New York. Aconsejo ir a una cadena llamada Smilers donde venden una gran variedad de comida por libras, pero ojo con emocionarse mucho echando comida al plato pues un almuerzo podría salir en 25 dólares.
Después de tener solucionada la base logística de nuestro viaje, seguiremos con la segunda entrega donde empezaremos a recorrer esta mágica ciudad.