No, no te amo como lo harían los mortales.
No, no te amo serenamente y con calma.
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras...en secreto entre la penumbra de la
noche y la belleza del amanecer.
Te amo como se aman las cosas sagradas que nos hacen vibrar y respetar a la vez
y gracias a tu amor vive aferrada en mi la pasión
la locura y las ganas de hacerte feliz por siempre.
Te amo sin saber cuándo, ni cómo ni dónde...
Te amo sin ataduras, ni prejuicios,
por encima de todas las cosas que existen y de todos los que te rodean.
Te amo con la intensidad que exige el amor de verdad,
porque no se amar de otra manera.
Te amo directamente sin rodeos, sin miedo a nada ni a nadie así te amo
porque no se amar de otra manera sino así de este modo en que no soy ni eres.