Me Verás Volver, así fue como más de 45 mil personas asistentes al Parque Simón Bolívar el pasado sábado 24 de noviembre de 2007, pudieron presenciar uno de los conciertos más grandes en toda la historia del país. Y es que no es para menos, Gustavo Cerati, Charlie Alberti, Zeta Bosio, tres grandes de la música se reunían nuevamente para dar toda su inspiración en uno de los conciertos de mayor duración de la gira.
Al fin, el día llegó; después de aquel 20 de septiembre de 1997 en donde se despidieron con su canción Música Ligera en el estadio Monumental de River Plate, lanzando el álbum titulado El Último Concierto, regresaron a un escenario colombiano. Pasaron veintiún años desde su primera presentación en Bogotá, en 1986, cuando apenas el rock en español comenzaba a ser conocido y aceptado por la gente. Era una cultura en lo que se convertía por esos días, la música, la vestimenta, todo se juntaba para formar una gran generación con esta música, de la cual Soda Stereo, sería uno de los grandes padres para muchas de las bandas que se construyeron de ahí en adelante.
Fueron varias historias las que se desarrollaron aquel sábado 24 de noviembre en el Parque Simón Bolívar: la de los vendedores que aprovechaban para hacer sus ventas en las interminables filas que rodeaban a todo el parque; la de la logística encargada de uno de los montajes más impresionantes vistos en un concierto con pantallas, luces rojas, azules, verdes, blancas, un sonido de alta fidelidad para que aquellos asistentes, y aquellos fanáticos no perdieran ni un momento de sus artistas.
La historia de aquellos como Sergio, uno de los pocos privilegiados que logró quedar en primera fila para ver cada parte y cada segundo de este gran concierto. "Desde las 8:00 p.m. del jueves 22 de noviembre estamos acá esperando, en carpas con cafecito, sándwiches y un güarito pa' que el frio no nos matara", fueron las palabras que comentó a pocos minutos de iniciar el concierto.
De Lux Club, fue el encargado de abrir el concierto, y a pesar que no eran muy conocidos para el público iniciaron su presentación temprano a eso de las 5:20 p.m. Es una banda bogotana que con mezcla de ritmos entre sintetizadores, guitarras y bajos, mostró por qué fueron los escogidos para abrir este concierto. Y es que no son tampoco del todo desconocidos, han compartido escenario con Babasónicos, Fischerspooner entre otros. Bastante tiempo duró la preparación del escenario para que Soda empezara su presentación, De Lux Club terminó a eso de las 5:50 p.m. y ya faltaba poco para que todos los asistentes disfrutaran de todo el repertorio de canciones que estos monstruos de la música tenían preparado.

"Fotógrafos vamos", fue la voz de la jefe de prensa Sandra Gaitán, indicando que ya el concierto iba a comenzar para que tomaran ubicación las más de 20 personas que estaban allí realizando el registro fotográfico del concierto. Allí, en un callejón reducido se ubicaron ellos, atrás el público que gritaba "oe... oe... oe... Soda... Soda...", mientras que los fotógrafos esperaban ansiosamente enfocar sus lentes hacia los tres protagonistas de la noche. Detrás de todos ellos estaba Sergio, el que había esperado desde el jueves en la noche, gritando y saltando como si el cansancio no fuera importante. De un momento a otro sin previo aviso, fuera luces; el furor de 45 mil personas gritando emocionadas porque la hora había llegado, todo esos años de espera, de incertidumbre se habían superado y se resumían en este instante en donde Soda haría su aparición.
Una suave melodía con un juego de luces blancas en el fondo del escenario, los gritos de los asistentes y aparecen estos tres personajes y el público enloquece. Inmediatamente, sin saludar comenzaron a tocar Juegos de Seducción, la primera de muchas canciones que en esta noche se interpretaron.
Esto era increíble, Soda Stereo en concierto nuevamente en Bogotá, nadie se lo creía ni estando ahí mismo escuchándolos mientras interpretaban Hombre al Agua, su quinta canción de la noche, no sin antes saludar a todos los asistentes. Cerati al micrófono y con un saludo muy amistoso, "rolos y rolas buenas noches" el público enloqueció.
"Desde que Soda vino por última vez en el 92 siempre había esperado por este momento", fue lo que comentó Jorge Enrique Abello una de las celebridades que estaba presente en este concierto. Y es que nadie se podía perder este gran espectáculo, desde jóvenes hasta adultos que crecieron escuchando esta música, Carlos Vives con su esposa Claudia Helena Vásquez, Mónica Lopera, los hijos del presidente Uribe, Jerónimo y Tomás Uribe, Mark Tacher, Carolina Ramírez, Andrea Nocetti, entre otras personalidades de la farándula y de la escena musical que no desaprovecharon estar en este espectáculo. Era uno de los shows más grande de este 2007 para Colombia y el más grande reencuentro en toda América.
"Yo pagué 215 mil para que me pisaran, apretujaran, se colgaran y verlos a ellos tamaño ‘Max Steel', pero la verdad no me importó; era un momento mágico de en sueño." Palabras de Sebastián Prieto, uno de los asistentes a este gran concierto.
Un saludo pequeño para las mujeres que se encontraban en el lugar por parte de Cerati, "como están hermosuras", mientras brindaba y decía "salud", con una botella de agua alistándose para a interpretar En la Ciudad de la Furia.
El clima de Bogotá estaba perfecto, una noche en donde las nubes ocultaban una luna esquiva pero que con su luz alumbraba a todos los asistentes y como si fuera parte de la escenografía, cuando Soda comenzó a tocar la canción Signos, tal como si le estuviera hablando a ella, a esa esquiva luz que estaba en el cielo y que no salía de una nube, cantaba Cerati "si estás oculta, como saber quién eres, me amas a oscuras... Bajo una luna hostil" que salió alumbrando el escenario, una luna llena y grande el momento fue simplemente perfecto combinando esta canción.
"Y que pasa allá atrás, porque no prenden una lucecita para verlos" decía Cerati. Poco a poco cada uno de los asistentes sacó cualquier cosa que alumbrara, celulares, cámaras, cualquier objeto y la belleza de estas luces iluminaron el Simón Bolívar, hasta inspirar a Cerati, quien admiró la belleza diciendo: "Verde Colombia, parece un pasto digital. Son estrellas". La euforia no se hizo esperar y con aplausos y con el grito de la noche "oe... oe... Soda... Soda..." agradeció cada uno de los asistentes que ellos estuviera allí.

Ellos también agradecieron a su manera la bienvenida que Colombia les había realizado, no solamente con sus canciones si no con mensajes en las pantallas como, "Nada es casualidad", "Después de tanto andar", "Mójate los labios", "Esto es música para volar", "El Rock no es fútbol", "Mereces lo que sueñas", "Somos energía", "Hermosos", "Gracias por esperarnos", y un momento de silencio a las 8:40 p.m. y de nuevo al escenario con toda la energía "donde están esas palmas" gritaba Cerati mientras comenzaba Un Millón de Años Luz.
Los tres tocando como dioses, Cerati y Zeta se acercaron a la batería, estaban cerca, estaban unidos, era realidad y allí todos lo presenciaban, cuando en un suspiro Cerati tomó la cabeza de Zeta y comenzaron a tocar De Música Ligera a eso de las 9:00 de la noche. El piso se movía, todos vibraban con la misma energía y cantaban a viva voz el coro que más identifica a este grupo y con el cual se despidieron aquel 20 de septiembre, pero que hoy ya hace parte nuevamente de este Soda Stereo renovado pero con la misma calidad.
"Es la frescura. El sonido es el mismo no ha cambiado; además es saber que fui a un concierto el cual daba por hecho que nunca escucharía... Me fui el sábado del concierto lleno, faltaron algunos éxitos, pero con todo lo que escuché eso se me olvidó y solamente disfruté ese gran momento. Lo recordaré por siempre y no es jodiendo" comentó Marceliano Castro, otro de los asistentes que sin palabras quedaron y con una sonrisa en la cara de haber estado en el concierto salieron.
"Sabíamos que no había terminado", fue lo que mencionaron varias personas al esperar que cambiasen un poco su apariencia después del gran tema que acababan de tocar. Ahora con sombreros muy elegantes, Cerati y Zeta comenzaron a interpretar Disco Eterno, y la gente feliz de que el momento que estaban presenciando no terminara. "Dios no seas tan cruel con nosotros, que cantidad de bellezas las que se ven" decía Cerati en la euforia de su presentación.
"Lo que más me gustó fue la gente, la energía, ver a tantas generaciones unidas, las luces, el montaje todo, todo es..." fueron las palabras de Mónica Lopera ya finalizando el concierto.
Iban a ser las 10:00 p.m., había que despedirse de la banda por la que esperaron años y que algunos pensaron que no llegaría otra vez la oportunidad, pero bueno, acá estaban. Cerati, con su micrófono en la mano, se despidió con unas palabras muy puntuales, "Bogotá... GRACIAS", y el público dijo... "TOTALES", cerrando este gran concierto en la ciudad de Bogotá.
Ahora la gira Me Verás Volver siguió recorriendo América, terminando nuevamente en Buenos Aires que por sexta vez en menos de seis meses logran llenar este enorme estadio de River Plate.
‘Gracias totales' Soda.
* Soda Stereo en Miami
* Sodamanía en Bogotá
* Me Verás Volver en América Latina
Por: Andrés Hernández Godoy.
Fotos: Andrés Hernández Godoy.
Las Fotos