¿Recuerdan a la animadora de aquel programa infantil brasilero, la mona que fue novia de Pele?. ¿Recuerdan a Xuxa? Pues bien, La Guardia Albiroja Sur, barra representativa del Independiente Santa Fe sí lo hace y gracias a ella, a su creatividad y al ingenio criollo le han compuesto un canto, un himno a su ídolo: Léider Calimenio Preciado.
El espectáculo es bonito, lleno de nostalgia y algo tierno si se quiere. El ritual, en la mayoría de los casos es como sigue: Léider hace un gol. Los sufridos hinchas del Santa Fe se levantan de sus sillas a cantar, con rabia y alegría a la vez la anotación del goleador cardenal. Paso seguido la Guardia Albiroja Sur (GARS) inician el coro de Xuxa traído a la realidad del gramado del Campín: Léider Calimenio, Oh, oh, oh. Léider Calimenio oh, oh,oh, oh... si exacto, como el "ilari-lari-eh...Oh, oh, oh"
El domingo 23 de septiembre no podía ser la excepción. Los hinchas del rojazo cumplieron la cita. Real Cartagena sería la prueba para un elenco al cual, por razones futbolísticas, etílicas, sindicales y cabalísticas no ha logrado cuajar una buena temporada. A principios de semana su técnico, Pedro Sarmiento, se había marchado (lo habían corrido) y el equipo esta en manos del nuevo DT, Arturo Leyva.
Un matiz adicional, en caso de anotar un gol, Léider Calimenio, llegaría a los 100 con la camiseta del equipo de sus amores.
Radios encendidos, tribuna palpitante, 22 jugadores en la cancha y el árbitro que hace sonar su silbato. Lo que pasó antes del hecho fundamental del juego del domingo quedó en eso, en que pasó y ya... Lo fundamental fue el remate a gol de Léider, el esfuerzo de un golero derrotado por la fuerza del impacto del goleador y el grito cardenal: Goooool!!!
Así es, 1 a 0 a favor del Santa Fe. Y el coro estaba listo y de repente, lo que no podía pasar, sucedió... Léider Calimenio oh, oh...¡No!
El goleador salió corriendo, atravesó la cancha, llegó hasta el borde de la tribuna occidental, levanto su mirada al palco de directivos y sin dejar de observarlos por un minuto, con sus ojos desorbitados, con su sudor aun corriendo por su frente, con la camiseta puesta tomó su mano derecha, su mano izquierda y con ambas se agarró sus genitales con rabia.
Algunos hinchas, en medio de la euforia entendieron el gesto. A otros, algo mas puritanos se les hizo un "chascarrillo monumental" y a los directivos, claro, no se les pareció para nada gracioso.
¿El motivo?, Héctor Fabio Báez, presidente del club lo contó a El Tiempo: "Todo sucedió por la llamada de atención el martes pasado. Ellos estaban calientes y según el propio jugador sus expresiones iban dirigidas hacia Henry Cruz, quien hace parte de la junta directiva del club".
"Léider se excusó por los hechos que protagonizó el domingo y afirmó que todo lo hizo por la calentura del difícil momento por el que atraviesa el equipo", continuó el presidente.
"Le pido disculpas a la afición del equipo. Fue un momento de calentura y esos instantes son difíciles de controlar", declaró Léider Preciado el pasado lunes al ser recriminado por su actitud.
Así que, si los acusaron de falta de carácter, temperamento, compromiso y "huevos", ya saben donde encontrarlos... Están en ustedes, dentro de cada quien, salvó que sean los de Rasputín porque esos están en un museo, y, que si tienen algo que decir pues, busquen el escenario mas adecuado, busquen tranquilidad, sabiduría y hablen de frente, ya estamos como grandecitos para berrinches y pataletas, ¿no?.