Las mujeres deben tener el derecho de pasar las tardes con sus amigas
Las mujeres del nuevo milenio son ejecutivas, mamas, amigas, amas de casa y novias; son un kit de emergencia para cada caso, esta es una razón por la que ellas merecen tener momentos solo para recargar energía, para seguir siendo esa mujer de hoy en día, esa persona fresca y moderna que trabaja igual o más que sus semejantes del otro sexo, pero, ¿y qué hacen ellas para relajarse?
Las mujeres ahora tienen pocos momentos para salir de la rutina, hablar con las amigas de lo que les gusta hablar o simplemente estar con ellas, sin pensar en nada más.
Son instantes para hablar de hombres, mujeres, familia, trabajo, de todo y de nada; para charlar de sus metas, de sus sueños, de todo lo que creen que es importante en la vida en compañía de un café, de un almuerzo, un helado, un Baileys, en un restaurante, un bar o incluso en una playa.
Es en esos espacios y con sus amigas de siempre en que pueden sentirse libres sin pensar en el tiempo lugar o las horas que lleven hablando de lo mismo. Son los espacios tan íntimos como los spas, las peluquerías, y las tiendas de ropa que a ellas les gustan; son lugares que solo quieren compartir con esas personas cercanas, con las que se sienten cómodas y con las que pueden pasar horas hasta que se decidan por un vestido, un color, un corte de pelo o hasta dónde y qué van a comer.
Son recuerdos inolvidables, encuentros esperados o mejor aún, inesperados donde se conoce a esa persona que pudo no estar buscando en ese momento, es también donde más se reconocen, es comprender y oír su mundo, es dejar volar el corazón, regañar y hasta criticar, siempre teniendo un espacio diferente, para ellas mismas.
Siempre debe existir la excusa y la buena razón de amiga, para que los novios, el trabajo o la cantidad de tareas no sean un impedimento. Deben tener tiempo siempre para relajarse por la tarde, en la compañía de sus amigos, amigas o solas con su pareja. Porque la mujer de hoy enfrenta nuevos retos y para asumirlos debe defender y tener su espacio de la manera que mejor le parezca.
Para ello queremos poner este manifiesto a disposición de todas las mujeres del país para tener una excusa, una razón, un espacio: una tarde solo de ellas y para ellas.
Con la colaboración de María Teresa Sojo.