El próximo lunes 4 de febrero los colombianos tenemos una nueva oportunidad para demostrar nuestro desprecio por las FARC y todo aquello que representan. Estaremos unidos, en una sola voz, en un solo cuerpo, marchando, unidos, contra este grupo terrorista.
Una iniciativa particular se convirtió, con razones de sobra, en un movimiento mundial. Marchas similares y simultaneas se desarrollaran en los Estados Unidos, España y Venezuela solo por citar tres de los casi cien países en donde esta convocada.
Colombia, su pueblo, nosotros, estamos agotados con este tema. Los secuestros, el narcotráfico, el terror, la violación constante de los derechos humanos, el reclutamiento obligado de menores y la falta de una ideología sostenible han hecho de las FARC un movimiento inútil, que hay que erradicar.
Si, es verdad, la confrontación directa no es propiamente la mejor solución pues de ella solo nos quedan los recuerdos de las duras batallas, de la muertes sin sentido y la conformación de grupos paramilitares. Estos últimos actores con aun mayor barbarie, si se quiere, justificada o no, y con brazos de largo alcance, brazos hasta el Senado de la Republica.
La marcha, la unión, es probable que no cause ninguna baja en las filas de las FARC, es probable que no logre ni un solo desmovilizado o la liberación de algún secuestrado, pero, estoy seguro, esta manifestación de repudio, de odio, dejará huella y marcará el principio del fin de la guerrilla.
La comunidad internacional, que lo ha venido haciendo, despertará por fin del sueño romántico de la guerrilla oprimida estilo Robin Hood para ver la realidad... Son unos terroristas.
Quienes los han apoyado, desde siempre y mas recientemente, deberán replantear su posición ya que la mayoría siempre es y será más... ojo, están apoyando a unos narcotraficantes.
Ojo, y en este punto hay que ser enfático como lo han sido los organizadores de la marcha. No es una marcha de carácter político, así algunos ventajosos la hayan querido convertir en un movimiento de partido, no.
Ni es para manifestarle intención de voto o futuro apoyo algún partido político o candidato como tampoco es para expresar la concordancia con la política de seguridad democrática del presidente Uribe, no señor.
No es tampoco (necesariamente) una marcha para cerrarle la boca a Hugo Chávez o "agradecerle" (como recientemente lo hicieron en un avión) a Piedad Córdoba su incondicional apoyo a la causa bolivariana. No.
Esta marcha es por nosotros, por un país libre de terror, libre de secuestrados. Por un país cansado y por un país sediento de justicia y paz.
Esta marcha es por todos y principalmente, es una marcha en contra de las FARC.
* Movilización Mundial Contra las Farc.